Acerca de Buena Letra

Un museo vivo para experimentar de primera mano antiguas artes
 

¿Alguna vez sentiste nostalgia por un tiempo pasado que no viviste? Eso tiene un nombre: anemoia, y en Buena Letra tenemos mucha. El grabado, la caligrafía, la impresión tipográfica o letterpress, la cianotipia —todas técnicas de larga data— nos pueden más y a su encanto nos rendimos. Los monogramas, los exlibris, las tarjetas de visita, los posavasos tipográficos, los carteles con letras dibujadas a mano, los herbarios personales, los afiches y libros compuestos con tipos móviles —todos objetos de otros tiempos— nos deleitan y a su fascinación por recrearlos en el presente nos entregamos.

Así somos en Buena Letra, y el plural es porque somos dos: Ariel Seoane —diseñador gráfico, docente y artista, ejecutor voluntarioso de cualquier idea que se le proponga, espécimen con un asombroso acervo de conocimientos arcanos y un talento especial para tomarse el tiempo— y Marisa Elizalde —traductora, docente y correctora de estilo, figura tan adicta a la palabra escrita que hasta letras colecciona, marisabidilla a mucha honra con un ojo tan entrenado para pescar errores como para andar cazando belleza donde esté.

De la idea de conjugar estos cuestionables superpoderes y grandes amores nació el taller Buena Letra: una imprenta tipográfica tradicional dedicada a rescatar herramientas y materiales de impresión antiguos, recrear técnicas clásicas vinculadas a la historia de nuestras profesiones y darnos el gusto de conocerlas y aplicarlas en la creación de productos contemporáneos con el encanto de la producción lenta, manual, perfectamente imperfecta. Y porque el disfrute siempre es mejor si es compartido, el espíritu de nuestro proyecto es el de un museo, pero vivo: las prensas, las letras de madera y metal, los clisés, las galeras, los componedores, los burros tipográficos, todo está ahí para aprender y usarse, para experimentar y crear, para jugar y compartir.

Así, diseñamos y producimos arte y objetos gráficos; recogemos historias e investigamos sobre tecnologías de impresión del pasado; recuperamos y coleccionamos viejos equipos y máquinas de imprenta; organizamos talleres anuales, workshops, visitas didácticas y charlas, y ponemos a disposición la tipoteca y las prensas para quienes comparten nuestra pasión por el arte tipográfico, la caligrafía, el lettering y todo lo que tenga que ver, justamente, con hacer buena letra.

El taller de Buena Letra